El fuego. El sábado que volví a casa y era tarde y temprano, porque era el final del amanecer. El tractor limpiaba la playa y en una bocacalle había un cubo de basura ardiendo.

El fuego. (La basura)
El fuego. (El tractor)

La función. Diego dice que si el crecimiento es constante se trata de una función monótona y si el crecimiento experimenta retrocesos la función es no monótona, la forma gráfica de una función puede ser monótonamente creciente o antítonamente creciente. Últimos días de agosto, después será más difícil. La función no es monótona y tal vez no es creciente.

La busca. «Vaya vacaciones de semana santa que estamos pasando», de vez en cuando Ángel dice eso y solo me hace gracia a mí. Cuando el hombre de la cama de al lado da voces y se desnuda, rebusco y encuentro el rincón donde me hace gracia. Solo me hace gracia a mí.

Sin embargo. Cogí Zibaldone y se abrió por una página de agosto, 1820: «El brío y todos los movimientos, y la estructura de casi todas las aves, son cosas con encanto. Y sin embargo, las aves, normalmente, son amables». «Y sin embargo» podría ser disparatado pero solo es amargo, ese es el encanto de los enlaces lógicos.

Los petachos. Pensaba en petacho, que ni siquiera aparece en CREA; ni uno solo de los millones de registros de CREA para petacho. Baroja usa petacho: «Como casi todas nuestras velas estaban agujereadas, tuvimos que componerlas con la tela de las hamacas poniéndoles un sinnúmero de petachos». La palabra que buscaba es compostura: «Construcción y hechura de un todo que consta de varias partes». He vuelto a acordarme de la zapatería de Francesco, «composturas finas», Peña con Azcuénaga, Recoleta.

La conferencia. Me paré a leer los anuncios y leí «La vida de las ostras»; me interesó. Volví a leer, leí mejor: «La vida de las otras», con entrada libre y gratuita hasta completar aforo; no fui.

La lana. Leyendo la novela de Drabble llegan más regalos de la torpeza: «Una mañanita blanca de lana fina con cintas de raso», aunque mañanita se refería a la prenda. Antes estaba contando la velada: «Hora de irse, anuncia Josephine, colocando de nuevo los ovillos en la canastilla». Una frase para resumir la despedida, una frase tan buena y natural que podría estar calcando una locución inglesa; pero la vieja va a casa de Owen a charlar, tomar copas y tejer, así que los ovillos que guarda son también de lana.

La vida de las ostras. Empiezo el Zibaldone por el principio y me paro en este fragmento del 27 de diciembre de 1820: «Aquellas raras veces en que yo he encontrado alguna pequeña fortuna o motivo de alegría, en lugar de mostrarla hacia fuera, me daba naturalmente a la melancolía en lo que respecta al exterior, aunque en el interior estuviera contento. Pero esa alegría plácida y recóndita temía turbarla, alterarla, estropearla y perderla al darle aire. Y daba mi alegría en custodia a la melancolía».
Es despreciable, Leopardi me lo parece a menudo en este cuaderno. Luego me pregunto si tratar de ocultar la pena y la miseria vistiéndolas de jovialidad no participa de la misma cobardía y de la codicia que se agrra además a un objeto miserable. Las potentes estructuras filtradoras y las partículas secretas de las ostras; las margaritas nacaradas, las perlas de mierda.

La marquesina soviética y los hechos milagrosos. Bajo a fumar y suelo sentarme en una marquesina que siempre está vacía porque el autobús ha cambiado de recorrido y ya no pasa por esa calle. La llamo la marquesina soviética por unas fotos que vi. Un día estoy allí escuchando «L’infinito» en la voz de  Vittorio Gassman: «Così tra questa/ immensità s’annega il pensier mio:/ e il naufragar m’è dolce in questo mare». Las palabras son los hechos milagrosos. Milagrosamente, es posible un momento así: sin embargo, es posible un momento así.

Aral, Kazajistán. Fotografía de Christopher Herwig
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12 comentarios en “La compostura

  1. Que curioso, le leo: “Es despreciable, Leopardi”. me acaba de pasar con Pavese (no es que quiera comparar). Uno le encuentra un sentido, diré, innoble a algunas frases de su ‘diario’ que llevaría mejor el nombre de El oficio de mal vivir.

    La RAE bien podría empezar a mejorar sus definiciones. La de Compostura: Construcción y hechura de un todo que consta de varias partes. Parece una ‘faena de aliño’ el no aprovechar que rime también con mesura.

    1. JAJA, qué tirria le tiene a la RAE, Verle. La entrada de compostura está compuesta con otras cinco acepciones. Tengo la sensación de que no es lo mismo lo que usted percibe en Pavese que lo que me pasa a mí con el Zibaldone, que leo con apreciable desapego, suficiencia y mentecatez. Gracias por la visita, Verle.

      1. No es tirria, querida es dentera. Aunque muchas veces es saludable su consulta. Mis tres últimas:
        – Hesitar (Dudar, Vacilar, Titubear, Fluctuar, Cambiar)
        1. Dudar, vacilar.
        – Acezar (Jadear, Resoplar)
        1. Jadear. Respirar anhelosamente por efecto de algún trabajo o ejercicio impetuoso.
        2. Sentir anhelo, deseo vehemente o codicia de algo.
        – Arrequive (Labor, Guarnición, Adorno, Atavío, Aderezo, Aliño)
        1. Labor o guarnición que se ponía en el borde del vestido, como hoy el ribete o galoncillo que se echa al canto.
        2. Adornos o atavíos.
        3. Circunstancias o requisitos.

      2. Me pregunto si añade los paréntesis sinonímicos con el objetivo de mostrar alguna carencia en esas entradas. Si es así, se equivoca: ni el DLE es un diccionario sinonímico ni la definición sinonímica proporciona un análisis sémico satisfactorio del definido.

      3. No es eso, manos blancas no ofenden. Es que su argumento es de peso y hoy comenzamos tareas (que somos pocos en plantilla) y estoy agobiado.

      4. Ahora que vuelvo, vuelvo al principio, del que debía no haberme ido, entrando a su trapo.
        Es raro que en la RAE no haya algún seguidor de Raimundo Lulio para que mejorase las acepciones de compostura.

    1. ¡Cuáles ovillos van a ser! Los ovillos de la conversación, eso es lo primero que pensé. Aquí decimos «pegar la hebra» para trabar la conversación y se me ocurrió que los ingleses a lo mejor decían «guardar los ovillos» para terminarla.
      Muy agradecida, Haciendo click.

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