Octubre o noviembre, Montale

Cuando saqué la foto era octubre o noviembre, era jueves por la hora soleada y fueron al pasar los limones de Montale, «las trompetas de oro de la solaridad», en la traducción de Frabetti, que desliza un italianismo en la seda de la derivación románica común. Solaridad, la palabra imprescindible para conversar sobre la sustancia de lo solar, apenas se documenta en español: «la solaridad en definitiva triunfante», dice un texto argentino de 1978 consagrado a la astrología y a las ciencias ocultas, menos que un pañuelo para guardar el calor enclenque de las palabras posibles pero casi inexistentes. También he visto traducir solarità por ‘alegría’: «Mi farò travolgere dalla tua solarità», «Me sumergiré en tu alegría». Padeletti falleció en enero. Padeletti descubría «las graderías de innombrable alegría» del limón en una de sus estrofas de limones que remedan a los mirlos de Wallace Stevens: «No sé si el limón me mira o lo miro. Cuando poso la mirada, sospecho que hay un antes y un después que se guarda». La solarità del diccionario italiano es la luminosità, la radiosità, especialmente en sentido figurado: «la solarità di uno sguardo» (Sabatini y Coletti), el sol es una mirada. Sin elegir atributo ni especificar sentido, la dudosa solaridad sin diccionario despacha con el tamaño entero del sol y arde al remate, cerrada y fragante como un limón.

Quando un giorno da un malchiuso portone
tra gli alberi di una corte
ci si mostrano i gialli dei limoni;
e il gelo dei cuore si sfa,
e in petto ci scrosciano
le loro canzoni
le trombe d’oro della solarità.

                                          (Última estrofa de «I limoni», 1925).

Cuando un día por un mal cerrado portal
entre los árboles de un patio
se nos muestra el amarillo de los limones;
y el hielo del corazón se derrite,
y en el pecho nos vierten
sus canciones
las trompetas de oro de la solaridad.
(Traducción de Carlo Frabetti).

Anuncios

5 comentarios en “Solaridad

  1. Oleadas de luz solar. Más luz¡¡¡ abrid esas ventanas, necesito más luz¡¡¡ dicen que dijo Goethe antes de morir.
    Solaridad es lo que necesito, antes de sumergirme en las penumbras de mis cuevas, aunque una candela siempre me acompañe.
    Huelo esos limones, pero los jueves de aquí no son luminosos, la luz me la tengo que inventar, con la solaridad de los Caños de Meca.

    1. Tú haces con la luz de Los Caños lo mismo que hace la Luna, que Macedonio Fernández llamaba «astro terranalicio de la luz segunda»; y también le decía «tutora de la fidelidad terrenal al recuerdo del sol, en eso eres solaricia».

  2. ¡Cómo el sol (y su solaridad latina) combate la anglofilia presumida aquí otras veces!
    ¡Qué bien se comprueba en una foto, es un decir, románica, nunca anglosajona (por las sombras mediterráneas que modelan hasta nuestro caracter)!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s